jueves, 28 de octubre de 2010

¿Te imaginas poner en un buscador algo del estilo: “quiero irme un fin de semana con mis amigos por Europa y no gastarme más de 100 €” y que la propia web te diese las opciones que se adaptan  perfectamente a tu petición? Pues visto lo visto en el panorama actual de Internet (donde todo parece posible ¿o mejor deberíamos decir es posible?) en lespritcroissant, segurísimo que dentro de unos pocos años nuestras peticiones se harán realidad. Olvidémonos de frotar la lámpara para conseguir 3 deseos, porque la nueva web ¡podrá ofrecernos muchos más! ¿Cómo? Con la futura web 3.0.



En la actualidad la web 3.0 está en boca de todos. Pero ¿en qué consiste realmente? ¿Qué esconde detrás de ese término? Y ¿Qué diferencias hay, si las hay, entre las distintas versiones que pueden encontrarse de la web? El termino se acuñó el 2001 en un artículo científico escrito por American Boauthored Berners-Lee en el que se describía como lugar en el cual las máquinas pueden leer páginas web con la misma facilidad que lo hacemos los humanos. Una vez superada la web 2.0, que todo el mundo empieza a tener por la mano, se revela un nuevo reto con la web 3.0.

Para entenderla dos son los conceptos claves y que resumen su esencia: inteligencia artificial y web semántica. Lo que se pretende conseguir por lo tanto es que la web disponga de la suficiente inteligencia para poder conocer al usuario y adaptarse de la manera más efectiva posible a sus necesidades. Es decir, que la web 3.0 podría ordenar e interpretar contenidos web para que los ordenadores los crucen entre sí y conseguir, posteriormente, tomar decisiones y comunicárselas al usuario. Lenguaje natural, data-mining y aprendizaje natural serían sus herramientas. También se habla de introducir una web geoespacial o espacios tridimensionales en el que involucrar al usuario en toda una experiencia virtual y sensorial. Los más soñadores ya imaginan incluso la web 4.0, en la que los ordenadores no sólo se podrán comunicar con el usuario ofreciéndole aquello más ajustado a sus necesidades, sino que además podrían comunicarse con ellos mismos. Pero de momento nos conformamos con nuestra web 2.0 y la inminente llegada de la web 3.0.


 Personalmente, lo de la web 4.0 a mi no me acaba de convencer demasiado. No sé si será por falta de conocimiento o por ver demasiadas películas futuristas en las que las máquinas acaban revelándose contra la humanidad (¡Vaya unas estupideces que pensamos a veces!) Un ordenador puede sobrepasar las fronteras del lenguaje y la capacidad humana para crear los suyos propios (lenguaje html) así que, pese a que la web 4.0 lo vea con un cierto escepticismo, para nada creo que pueda ser imposible.

P.D. Regalito de semana! Un original vídeo que habla sobre la web 3.0 (en inglés) pero explicado gráficamente a través del papel.

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